Abstracción figurativa para un espacio hospitality, trabajada para mantener una lectura clara desde el patio y una presencia más íntima dentro del agua. La composición se estudió en relación con la escala de la piscina, la distancia de observación y la manera en que la luz modifica el agua durante el día. El objetivo no consistía en colocar una imagen u objeto sobre el fondo, sino en convertir el agua en parte de la experiencia visual.
El arte figurativo exige decisiones sobre soporte, proporción, color, detalle y secuencia de instalación. En Fez, Marruecos, estas variables se organizaron para que la obra mantuviera una lectura clara desde la arquitectura y ofreciera una percepción diferente al nadar sobre ella.
El equipo técnico y el equipo artístico trabajan con una secuencia compartida. El vaso y el soporte deben quedar correctamente preparados antes de cerrar la producción. Las dimensiones y los puntos de referencia se comprueban antes de instalar, reduciendo ajustes de última hora que podrían alterar la composición.
El proyecto terminado se mantiene como parte del sistema de piscina. El tratamiento del agua, la limpieza, las inspecciones y cualquier reparación futura deben seguir la información registrada durante la producción. Este enfoque protege el resultado visual y facilita la gestión de la propiedad.